Archivo mensual: abril 2018

Nota para mí en 10 años

En este día soleado de primavera estoy en el parque junto al lago al que siempre hemos venido desde que HH tenía 2 años. En aquel entonces el único juego “seguro” a mi parecer era el arenero. En el columpio yo aún me quedaba a su lado porque de los distraída que era se soltaba al querer señalar mariposa o niña que pasara. En la resbaladilla me paraba junto a las escaleras cuando ella subía e incluso eso no evitó que cayera en dos ocasiones.

Hoy tiene 4,5 años y de repente me doy cuenta de que estoy leyendo un libro en la sombra mientras ella juega en todos los juegos. Se columpia parada, se echa de cabeza para adelante en la resbaladilla, hace fila y espera pacientemente a que los otros niños acaben, se sube de un brinco a la tirolesa y hoy descubrí que ya puede escalar sin mi apoyo el muro de escalada. Hace dos semanas todavía me pedí ayuda.

Hace dos semanas los árboles aún se veían invernalmente secos. En el transcurso de dos semanas han explotado de colores y de vida, han sacado todo el potencial que estaba creciendo, madurando y concentrándose durante el invierno. Imagino que lo mismo ha pasado con las capacidades de HH. Explotan en poco tiempo sorprendiendo por lo abrupto que parecen surgir de la nada, pero al igual que la primavera, tienen todo un tiempo de preparación detrás de sí.

Así que Ana, no desesperes. HH tendrá la necesidad súbita de ser independiente en áreas en las que apenas hace unas semanas la ayudabas. Sorpréndete y agradece sin insistir en que sigue necesitando ayuda. Habrá otras veces en las que parece que necesita tu apoyo eternamente, no desesperes (y no exageres), llegará el momento en que ya no lo necesitará más. Créeme. Respira y disfruta el presente.

Me voy para atrás: acabo de ver cómo ya tampoco necesita mi ayuda para empezar a andar en bicicleta, orgullosa de sí misma.

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